Viernes, 16 de mayo de 2008

PRESENTACIÓN DE
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"CULPA DE LOS MUERTOS"
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EN CORRIENTES
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El próximo lunes 19 de mayo a las 20 horas en el edificio de Vías Navegables,(Av. Costanera y Córdoba de la ciudad de Corrientes) se presentará la novela "Culpa de los muertos", de Alejandro Maciel, recientemente editada en Barcelona por Rubeo Ediciones: 

http://www.insulalibros.com/

Hablará sobre la obra el Dr. Hugo Boleso, especialista en DDHH.
La novela está ambientada en Corrientes én la violenta década de los '70 de la Dictadura militar argentina donde un grupo de estudiantes de medicina sufre la represión policial, son secuestrados; el ractor de la Catedral se sucida, los estudiantes van desapareciendo y solo queda el protagonista con una sobrina a quien le cuenta todas las noches una fábula extraña acerca de animales que persiguen el poder y no lo encuentran.

En el prólogo, el profesor Jorge Carlos Guerrero de la Universidad de Ottawa dice: "El relato envuelve al lector en un torbellino de voces que lo incitan a reconstruir un mundo que oscila entre la evocación de los setenta y la Argentina postcrisis del nuevo milenio".


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Por "Culpa de los muertos" hay un autor ausente.
 
Nota para la revista literaria
 
 
 
. Alejandro Maciel es un médico psiquiatra argentino que no cree en el psicoanálisis. Es también un escritor que no cree en sí mismo como autor; acaba de publicar la novela "Culpa de los muertos" (Editorial Rubeo,Barcelona, 2008) en la que describe la vida de cinco estudiantes de medicina de Corrientes, en la década de la dictadura militar de la violenta Argentina de los '70.
En la historia hay un sacerdote que se suicida, una hermana del protagonista que agoniza lentamente, policías, familiares, estudiantes, patrulleros, morgues y todo este complejo siniestro no determina sin embargo un clima sórdido.
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R: ¿Por qué Corrientes, que tuvo escasa participación en la represión durante la dictadura?

A.   M.: Primero, porque yo vivía en Corrientes en los '70. Segundo, porque la paz romana era una apariencia en Corrientes. No faltó violencia ni represión: faltó información. La dictadura del '70 funcionó en base a una distorsión de la conciencia colectiva; el silencio era saludable y cualquier expresión pública se convertía en delito. Nadie debía saber nada en ese extraño código de comunicación que establecieron los medios y las omnipotentes FFAA de la Nación.

R: La novela parece tener cuatro niveles, la actualidad argentina, la vida de los cuatro estudiantes durante la dictadura, la fábula que cuenta el protagonista a la sobrina y las intervenciones del personaje discutiendo al autor (en la obra se llaman "sabotajes al autor") que funciona como una crítica desde afuera.

A.M: ¿No podemos reducir todo a un único nivel? Si se piensa todo como una memoria que en el proceso de recordar, crea la historia, todo vuelve al mismo nivel. Si pensamos que alguien recuerda el turbulento pasado en cualquier presente; hoy mismo, acá, entre nosotros creo que se ve fácilmente que estamos siempre en un solo nivel.

R: En la novela Corrientes aparece como el feudo de caudillos, se menciona a dirigentes políticos, ¿son reales?

A.M.: Tan reales como usted y yo.

R: ¿Es tan determinante el caudillismo?

A.M.: Es una de las enfermedades sociales endémicas desde el siglo XIX. Desde los viejos tiempos de Juaqn Ramón Vidal la dirigencia manejó a la Provincia como Pedro Páramo en la novela de Rulfo. Las cosas no cambiaron demasiado desde entonces: analfabetismo, miseria, marginación social, fetichismo y resignación pesimista; todo eso necesita un redentor, que es el caudillo.

R: Latinoamérica parece oscilar entre caudillismo y populismo.

A.M. : Aunque defectuoso, el populismo está mucho más cerca de la democracia ya que integra masas de gente que de otro modo estarían marginadas, lejos de la vida política. El populismo que tanto asusta hoy por hoy, es un fenómeno que habría que estudiar más a fondo, sin tanto prejuicio.

R: ¿Puede considerarse un símbolo de algo más esa hermana agonizante de la historia?

A.M.: En una obra supuestamente literaria todo es símbolo. Está hecha de símbolos. En una novela de Dino Buzzati que seguramente usted leyó y se llama "El desierto de los tártaros" el tema es la espera. Se espera el asalto de tropas enemigas que nunca llegan en una fortaleza situada en el confín del desierto. Algunos críticos interpretaron que esa espera es una metáfora de nuestras vidas esperando la muerte. Otros vieron en esa larga espera el declive de la civilización. Ambas formas de lectura son igualmente valiosas; en realidad es el lector, no el autor quien otorga el sentido final al relato. Yo como autor preferiría estar ausente en ese proceso, cuanto menos interfiera, mejor.

R: ¿Tan poca confianza se tiene como autor?

A.M.: Menos que eso.

R: En la historia un sacerdote se suicida, ¿es un símbolo nuevamente? ¿Ocurrió?

A.M.: Ambas cosas, ocurrió para ser un símbolo. El cura von Wernich está detenido luego de ser procesado y juzgado. ¿Sucedió? ¿Es otro símbolo de una Iglesia cómplice de la Dictadura?

R:  ¿En qué está trabajando ahora? ¿Continuará la historia?

A.M.: No. Ahora estoy inventándole un capítulo a la Odisea de Homero, veintitrés me parecen pocos.

R: ¿Quiere reemplazar a otro autor?

A.M.: No creo en el autor ni los autores. Todo es ficción y la ficción es lo único real en la lectura. Lo demás, es superfluo. Muchas gracias por su amabilidad al solicitarme esta nota.
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Aliana Muratori, 2008.


Tags: culpa de los muertos, dictadura militar, Corrientes Argentina, alejandro maciel, Jorge Carlos Guerrero, Editorial Rubeo

Publicado por talomac @ 23:13  | Literatura
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