Mi?rcoles, 25 de septiembre de 2013

MÉJICO LINDO Y QUERIDO

 

 

Cuando el general Plutarco Elías Calles creó en 1928 el Partido Nacional Revolucionario, gestionó el nacimiento del Leviatán mejicano, aquella bestia bíblica y antediluviana que bajo la promesa de protección terminaría devorando las esperanzas aztecas, muy más eficazmente que la mítica serpiente emplumada del emblema nacional.

El luego rebautizado PRI (Partido Revolucionario Institucional) tiene tanto de revolucionario y de institucional como yo de aviador. Gobernó Méjico en forma ininterrumpida desde 1929 hasta el año 2000 en el que el PAN le arrebató el poder. Este año el candidato conservador del PRI (Peña Nieto) ganaba las elecciones al socialista López Obrador y de este modo, el viejo y resquebrajado PRI retomó las riendas del poder en una nación devastada por las guerras internas que libran los carteles del narcotráfico por aquello que decía el dictador Porfirio Díaz: “Pobre Méjico, tan lejos de Dios y tan cerca de EEUU”.

Solamente en los últimos meses de campaña electoral, el narcotráfico arrojó a calles y baldíos 2.500 cadáveres por ajustes de cuentas, guerras internas y víctimas inocentes. Escasamente un 15% de dichos crímenes alguna vez son aclarados, la impunidad es la reina de las tierras de Pedro Páramo.

 

La instalación de Peña Nieto vino avalada por una campaña mediática descomunal, no augura felicidad en el futuro mejicano. Viene de ejercer una gobernación del estratégico Estado de Méjico plagada de denuncias de corruptela, venialidades, represiones sangrientas contra cualquier oposición y el escandaloso burbujear de las muertes que salda el tráfico de cocaína, heroína y drogas de toda calaña rumbo al paraíso químico que fomentan los EEUU para seguir viviendo en el “sueño americano”. 

 



Publicado por talomac @ 16:19  | Literatura
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