
SOLTERITA, LA MARITA
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La señorita Marita
Se me ha quedado soltera,
se le ha perdido el novio
en una esquina cualquiera.
Se lo dejó enamorado
esperando a que volviera,
ella fue a comprar helados
él, se quedó en la vereda.
Cuando Marita volvió
lo buscó hasta en la cartera,
preguntó a los transeúntes
en inglés, y haciendo señas.
Su abuelita le había dicho:
"hay que cuidar la querencia,
porque novio que está solo,
busca enseguida pareja".
La señorita Marita
desmayó como alma en pena,
el corazón le latía
al son de cumbia villera.
“Alguien que me diga algo”
rogaba a quien lo quisiera
pidiendo saber del novio
que se perdió en la vereda.
Otro cuento hubiese sido
Y su quebranto, zonceras
si en vez de echarse a llorar
se enamoraba de vuelta.
Los amores son así
se van apenas que llegan,
uno se queda esperando,
llorando la vida entera.
La señorita Marita
Va a cuanta misa se avisa
Con la ropa hasta el tobillo
Viste santos en repisas.
Camina como un gorrión
Con vestidito decente
Preguntándose por qué
¡Dejó pasar tanta gente!
Médicos y militares,
Comerciantes, hacendados
Abogados e ingenieros
Y hasta un desocupado.
Todo lo dejó pasar
Desesperada, esperando
El regreso de su novio
Que perdió por un helado.
La señorita Marita
Se nos quedó bien soltera
Por creer que hay amores
Que duran la vida entera.
Ay, se quedó tan solita
La señorita Marita.
Ale Maciel & Amanditita Pedrozo, mayo 2009.
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Tags: Alejandro Maciel, poesía, sin novio, solterona